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Tras décadas de intentos y cientos de jugadores vistiendo la camiseta roja, cimentando esta frase, finalmente estos Cóndores firmaron la frase “¡Chile va  al Mundial!”.

Desde el principio, el control fue principalmente estadounidense. En un partido de 15, la altura de 1.600 metros sobre el nivel del mar, un calor de 36° y el Infinity Park repleto con 5.000 personas, ponían delante de los chilenos a 18 rivales que serían difíciles de vencer.

Las Águilas metieron peligro desde muy temprano. Los chilenos defendieron una pelota difícil a pasos del ingoal hasta obtener un scrum a favor en los 5 minutos, y luego un penal que les dió el respiro de salir.

Sin embargo, poco después Estados Unidos penetró por la banda izquierda y tras una locura del medio scrum que, viendo que el balón se le escaparía dentro del ingoal, habilitó directamente hacia atrás para el try de Martin Iosefo, quien había comenzado la jugada junto al 9 Ruben de Haas, dándole un pase con el pie tras el scrum y ahora finiquitando por sí mismo el primer ensayo del encuentro cuando apenas se traspasan los 10 minutos iniciales. MacGinty demostró su calidad al enlazar rápidamente la conversión para dejar a Estados Unidos 7-0 arriba.

Los Cóndores estaban cometiendo muchos errores en su juego. No eran capaces de encontrar fluidez y los norteamericanos lo aprovecharon, llegando a aumentar la cuenta de manera contundente. Martin Iosefo volvió a anotar un try, mientras que MacGinty volvía a convertir, siendo justamente este último quien se encargaría de firmar su propio ensayo al golpear el ingoal. Irónicamente, el capitán estadounidense falló justamente la conversión del ensayo que marcó por sí mismo.

Con un 19-0, estando 20 abajo en el global, la ilusión comenzaba a decaer, pero los Cóndores le devolverían la fe a todo un país al no bajar los brazos, y justamente con un penal que significó tarjeta amarilla para Nick Civetta, Rodrigo Fernández cobraría de gran forma, pateando para un line muy cercano al ingoal, donde la ovalada acabó en las manos de Marcelo Torrealba, uno que con su trayectoria en la MLR sabe de enfrentar estadounidenses y eludió Águilas hasta zambullirse en el ingoal y darle los primeros 5 a Chile. Santiago Videla ampliaría la canasta completa a 7 cuando empezaba la primera media hora.

Ya en el ocaso de la primera mitad, una gran jugada de los nacionales, donde nombres como Lues, Escobar y Casas mostraron su calidad para que la ovalada terminara aferrada a las palmas de Matías Garafulic, quien corrió por la orilla, amagó y se lanzó a azotar el ingoal para terminar de meter a Chile en el partido. Santiago Videla convirtió y los Cóndores se fueron al vestuario con la moral por los cielos tras recortar a un 19-14.

La segunda parte arrancó intensa desde el minuto 1. Los chilenos fueron los primeros en tener la oportunidad de abrir la cuenta con un penal desde buena posición que Videla no logró enviar a los palos.

Al 47’, Estados Unidos no perdonaría y aprovecharía su oportunidad para que Joe Taufete’e tomara una pelota suelta y acabara sellando el try que reestablecía confianzas en los norteamericanos, más aún cuando MacGinty aumentó la cuenta con la conversión a 26-14.

Sin embargo, Rodrigo Fernández se lanzaría con una fantástica penetración para habilitar a Santiago Videla, quien se escaparía por la orilla y finalizaría una jugada sensacional, manteniendo intacta la moral chilena y levantando la esperanza al convertir un tiro desde difícil posición, dejando las cosas 26-21.

MacGinty ampliaría otra vez con penal, pero Chile no bajaría los brazos. Los dos elencos generarían ocasiones, pero serían los chilenos quienes darían el siguiente golpe tras una larga insistencia que acabó en el try de Matías Dittus. Videla convirtió desde una posición complicada y dejó a Chile 29-28 abajo, tan solo a 2 de alcanzar a los estadounidenses en el marcador global.

Al 66’, Francisco Urroz probaría con un penal desde larga distancia que se iría desviado por muy poco. Chile insistiría con todo lo que tenía y mentalmente se vería más sólido que Estados Unidos.

¡Y sería ese mismo medio el que avivaría la llama del sueño mundialista! El referee decretaría un penal desde larga distancia, tan solo un poco más centralizado que el tiro de Urroz. Esta vez sería Santiago Videla quien cobraría y enviaría el tiro entre la H, desatando la celebración chilena para levantar a una nación que se ponía adelante por primera vez en el marcador desde que comenzó la serie. A 5 minutos del Mundial, Chile estaba yendo al Mundial.

Un cobro del árbitro helaría la sangre de todos los espectadores. Un penal a favor de Estados Unidos que era reclamado por los chilenos como pelota a su favor. Tras minutos de discusión, finalmente ¡La posesión fue para Chile!

Line, pelota en manos chilenas, despeje y tras largos años, firmando la remontada de la historia, cayendo en Chile ante un diluvio, recordando las décadas de amateurismo y lucha por popularizar este deporte, la ovalada salió del campo y los Cóndores firmaron el vuelo más largo de su historia, desde la altitud de Denver hasta Francia. Con la pelota fuera ¡¡¡Los chilenos clasificaron a su primer Mundial!!!

 

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