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La iniciativa, ejecutada por el Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), apoyada por Antofagasta Minerals y el Gobierno Regional, busca contribuir a dar respuesta a la crisis humanitaria en la región de Antofagasta, promoviendo la dignidad y derechos de las personas.

A 6 meses del inicio de su ejecución, el proyecto del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM), “Por un Chile más justo para todos y todas”, ya ha beneficiado a 5 mil 312 personas, pertenecientes a 1.328 familias que ingresaron a Chile el último tiempo. La iniciativa es impulsada por Antofagasta Minerals y el Gobierno Regional, como una forma de buscar soluciones reales a la situación migratoria en la región de Antofagasta.

Según explicó el gobernador regional, Ricardo Díaz, este programa se hace cargo de “una falta de orden en el proceso migratorio, que tuvo un auge al inicio de nuestro mandato y que, con iniciativas como ésta, hemos podido ayudar a descomprimir lugares críticos en donde se concentraba buena parte de las personas migrantes que se encuentran de paso en nuestra región. Aquí debemos ser claros, muchas de las y los migrantes, mujeres y niños sobre todo, no pidieron migrar, y nuestra región que siempre ha tenido una riqueza desde su diversidad no puede quedar ajena a ello. Espero que este aporte ayude a incentivar políticas públicas que ordenen y regulen la migración”.

En busca de un mejor futuro

Entre las 1.300 familias migrantes beneficiadas hasta la fecha se encuentra Claudia Morales, ciudadana venezolana que llegó al país el año pasado junto a sus tres hijos.

“Hace siete meses llegué de mi país sola con mis tres hijos (10, 7 y 4 años), por lo que la ayuda del SJM fue muy positiva, porque no tengo redes de apoyo acá en Chile (…) Nos entregaron una canasta de mercadería, apoyo económico para pagar la mitad del arriendo y, sobre todo, orientación para la escolaridad de mis hijos y para regularizar nuestra situación migratoria”, expresó Claudia.

María González, quien también llegó desde Venezuela y ha recibido el apoyo y orientación del SJM, comentó que “nos enteramos del SJM por mi hermano que ya estaba acá en Antofagasta. Él nos orientó para hacer las consultas sobre el apoyo en trámites jurídicos y también con las canastas familiares. Estamos muy agradecidos porque con la ayuda del personal del SJM mi hijo actualmente está matriculado en una escuela”.

Sobre los avances del proyecto “Por un Chile más justo para todos y todas”, el gerente de Asuntos Públicos Norte de Antofagasta Minerals, Jorge Araneda, comentó que “nuestro compromiso con la región de Antofagasta es en todo sentido. La situación migratoria es un desafío que no podemos dejar de lado, pues es una de las temáticas que la afecta actualmente. De este modo, con esta alianza colaborativa, buscamos dar respuesta en parte a las necesidades de miles de familias migrantes en situación de vulnerabilidad”.

Frentes de acción

La iniciativa tiene dos grandes líneas de apoyo a las y los migrantes en situación de vulnerabilidad: atenciones sociales y jurídicas y la entrega de ayuda humanitaria.

A las familias se les brinda orientación y apoyo para iniciar la regularización de su estado migratorio, por ejemplo, para solucionar las situaciones que involucran a niños, niñas y adolescentes que ingresan por pasos no habilitados. De la misma manera se orienta a las personas para recopilar documentos, presentarse en los organismos policiales y civiles correspondientes y se les presta asistencia administrativa y/o judicial, en caso de ser necesario.

La otra línea de trabajo es la entrega de ayuda humanitaria traducida en canastas familiares de mercadería y pasajes para la reunificación familiar, teniendo en cuenta que, de acuerdo a los datos del SJM, más del 80% de los beneficiarios de las canastas familiares son mujeres y/o madres solteras que tienen la responsabilidad completa del hogar.

El director del SJM en la región de Antofagasta, Fernando Guzmán, explicó que “además de trabajar con enfoque de género, debemos tomar en cuenta que ningún ser humano tiene por qué estar pasando hambre. Esto es empatía mínima y en especial con las familias y madres solteras. La situación en los otros países es tan grave, tan crítica, que la entrega de estas canastas es vital, a pesar que pudiera significar algo menor. Es fundamental para las familias y en especial para las y los niños, por tanto, la repartición de mercadería como las asistencias jurídicas, son aspectos fundamentales de nuestra ayuda”.

Estadísticas

La tendencia de movilidad de los flujos migratorios hacia Chile sigue siendo desde países latinoamericanos. De acuerdo con el último informe del SJM, el 50% de las ayudas humanitarias corresponde a familias de Venezuela; 42% a colombianos; casi un 4% a ciudadanos de Bolivia y otro 4% a familias peruanas. Todas ellas en situación de extrema vulnerabilidad y, en su mayoría, con hijos.

Las orientaciones y atenciones jurídicas a familias migrantes se realizan en el Centro Comunitario Bonilla de la Fundación Servicio Jesuita a Migrantes (Av. Bonilla 9198) y se extenderán durante todo este segundo semestre.

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